dimarts, 30 d’octubre del 2012

Principio de la navaja de Ockam S.XIV

La navaja de Ockham (a veces escrito Occam u Ockam), principio de economía o principio de parsimonia (lex parsimoniae), es un principio metodológico y filosófico atribuido a Guillermo de Ockham (1280-1349). "En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla, suele ser la correcta". Según esto, cuando dos teorías en igualdad de condiciones tienen las mismas consecuencias, la teoría más simple tiene más probabilidades de ser correcta que la compleja.

Cogito Ergo Sum

Platon

Platón



La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco.

El cuerpo humano es el carruaje; el yo, el hombre que lo conduce; el pensamiento son las riendas, y los sentimientos los caballos.

La filosofía es un silencioso diálogo del alma consigo misma en torno al ser.

Donde reina el amor, sobran las leyes.

Todo lo que nace proviene necesariamente de una causa; pues sin causa nada puede tener origen.

El amor consiste en sentir que el ser sagrado late dentro del ser querido.

El cuaderno secreto de Descartes

Publicado por cienciayficcion en 15/12/2008
  • Aczel, Amir D.: El cuaderno secreto de Descartes : Una historia verdadera sobre matemáticas, misticismo y el esfuerzo por entender el Universo. [Mataró] : Ediciones de Intervención Cultural, D.L. 2008
Cuando Amir D. Aczel estaba investigando para escribir un libro sobre la vida y la obra de Descartes, descubrió que el gran filósofo y matemático había escrito un cuaderno de notas secreto. ¿Por qué llevaba el creador de la filosofía racionalista un cuaderno secreto y cuál era su contenido? El intento de encontrar una respuesta a estas preguntas llevó a Aczel a iniciar esta apasionante aventura intelectual sobre una de las principales figuras del pensamiento occidental.
René Descartes, que con su unificación de la aritmética y la geometría hizo posible una de las grandes conquistas intelectuales de la modernidad; el fundador de la filosofía racionalista moderna; el autor de la famosa declaración -Cogito, ergo sum [Pienso, luego existo]- que marca el surgimiento del problema mente/cuerpo y que inaugura el nuevo paradigma filosófico de la modernidad, tenía también un lado místico y misterioso que quedó reflejado en las páginas de un cuaderno de apenas dieciséis páginas llenas de símbolos y de códigos numéricos cifrados.
Un cuarto de siglo después de la muerte de Descartes, Gottfried Leibniz, otro de los grandes matemáticos y filósofos de la historia, culminó una búsqueda de más de tres años de los manuscritos inéditos de Descartes cuando en París entró en contacto con Claude Clerselier, el amigo de Descartes que estaba en posesión del cuaderno, y que le permitió copiar algunas de sus páginas. El cuaderno de Descartes desapareció veinte años después, y lo único que quede de él es esta copia que hizo Leibniz, con una serie de enigmáticas anotaciones en los márgenes. Leibniz murió en 1716 y pasarían otros 200 años antes de que su transcripción fuera descubierta.
Aczel nos cuenta el misterio que se oculta detrás de esta obra; explica la posible pertenencia de Descartes a una sociedad secreta de pensadores radicales, los Rosacrucianos, revela cómo esta fraternidad intelectual influyó en algunos de los escritos de Descartes, así como en su explicación de la geometría profunda del cosmos, una interpretación que ocultó en su cuaderno secreto por temor a las persecuciones del establishment académico y religioso de la época. En este libro, que se lee como una novela de misterio pero que es sobre todo una excelente biografía intelectual, Aczel describe la formación de Descartes desde su juventud, sus primeros encuentros con los intelectuales que más influyeron en su pensamiento, y sus esfuerzos por entender, con la ayuda de la “verdad divina” de las matemáticas, el orden y el misterio del cosmos.